Jorge_Gutierrez Enero 17th, 2008
Protagonista: Trinidad Faúndez.
Fecha : 1994 (3º B.P.C).
En los días calurosos, a todos los estudiantes, nos daba por tirarnos agua, ya sea en bolsitas de plástico o en las famosas “bombitas de agua” hechas con una hoja de los que alguna vez fueron cuadernos…
Ese día, casi todos estabamos jugando a las guerritas de agua, todos contra todos, en una indisciplina bastante grande… incluso los del curso de al lado estaban participando (quien sabe dónde estaban los inspectores… bueno, nunca supe si existían inspectores en el InSuCo)
El mejor “escondite” o “guarida” para no ser víctima de los ataques de agua, era meterse a la sala, en ese año estábamos en la que quedaba frente a los baños, en donde había un tremendo árbol de paltas (quien sabe si exista aún).
Aprovechando esa guarida, las mujeres casi siempre corrían hacia la sala para protegerse, y así fué como lo quizo hacer nuestra (antes delgada y actualmente re-hecha) compañera Trinidad Faúndez, la cual, al ver que iba ser atacada con una bombita de agua, corrió hacia la sala de una manera muy ágil sin darse cuenta que varios iban a hacer lo mismo, y un metro antes de entrar al salón, chocó con nuestro compañero Roberto Rebolledo, el cual pretendía hacer lo mismo, protegerse en la sala del ataque de agua… y bueno, producto del choque, Trinidad, prácticamente salió disparada hacia un lado, ya que había chocado con un hombre, que tiene más fuerza y aparte venía con vuelito… aparte era poco el peso que tenía la Triny
… el problema es que producto del choque, la protagonista de esta historia se golpeó la frente muy fuerte justo en el marco de la puerta…
Como un saco de papas… o de plumas, Trinidad cayó al suelo media inconsciente y con la frente cada segundo más morada e hinchada…
Todos los compañeros nos asustanos bastante y la fuimos a socorrer… recuerdo que la Chana se sacó su chaleco y lo puso debajo de la cabeza de la accidentada, demostrándonos su capacidad para reaccionar en esos momentos…(ella era Scout) la verdad, al menos yo estaba bastante asustado con la situación…
Mientras alguien llamaba la ambulancia, yo le hablé a la mamá de Trinidad para que fuera corriendo al Liceo para que la acompañara al hospital… Minutos después llegó la ambulancia y se llevaron a nuestra compañera en camillas…
Por lógica, no jugamos más con agua… al menos esa semana…
Eriquetas: anecdota, triny